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Seguridad e Higiene

Secretaría de Seguridad e Higiene: Gustavo Kofman


 

Continuaremos con nuestros relevamientos de Higiene y Seguridad en sus dos variantes: Para determinar causas de accidentes, y a pedido de los compañeros.

No sabemos si fuimos los primeros pero por ahí anduvimos: A mediados de 1998 y en estas mismas páginas denunciamos el nuevo sistema de seguridad industrial a través de las ART como perverso e inconstitucional, además de profundamente ineficiente.
Resumiendo, las ART son a la higiene y seguridad en el trabajo lo que las AFJP a la jubilación, es decir, su privatización. Y todos sabemos que cuando el Estado regala sus empresas y ser-vicios no se avanza hacia altos grados de eficacia, como pregonan los liberales, sino hacia altísimos grados de lucro, cero in-versión y alta ineficiencia. Eso ha ocurrido con las ART. Desde 1996 los índices de accidentes de trabajo no han hecho más que aumentar hasta límites increíbles. El sistema Asegurador de Riesgos de Trabajo privado, vicia de absoluta nulidad la posibilidad de hacer higiene y seguridad en serio, porque, si la ART sanciona al empleador con una prima más alta, éste rápidamente cambia de ART. Y la anterior pierde un cliente. Esto lleva a los trabajadores a tener que recurrir en forma permanente a la Superintendecia de Riesgos del Trabajo a fin de que constituya las Juntas Médicas, con lo engorroso y cansador que esto resulta. El sistema está armado para que nos cansemos y abandonemos.
En 2006, la nueva Corte Suprema de Justicia dicta-minó que el art. 6 de la Ley de Riesgos del Trabajo es anticonstitucional. Este art. establecía que un trabajador concluía sus reclamos en la SRT y, por lo tanto, no podía recurrir a la justicia. Los grandes empresarios plantearon como siempre que recomenzaría la industria del juicio, que no sólo nunca existió sino que además no es responsabilidad de los trabajado-res sino de los jueces corruptos.
Hay en la actualidad varios proyectos en la Cámara de Diputados para declarar la inconstitucionalidad de la Ley, pero las grandes agrupaciones de empresarios, con la Unión Industrial a la cabeza, pe-lean por su no tratamiento, amenazando que su eliminación elevaría los costos laborales y en con-secuencia los precios, la inflación, etc. Es decir que si no queremos que los precios suban nos tenemos que bancar la precariedad laboral. Esperemos que esto no sea motivo de negociación en el famoso “pacto social”, porque entonces se estaría distribuyendo precariedad y no riqueza.
Nuestra Secretaria de Salud Laboral plantea la necesidad de que los trabajadores municipales contemos con un registro propio de accidentes de trabajo. Este registro deberá consignar todos los datos personales de los compañeros, el lugar de trabajo, el tipo de accidente, su gravedad y los servicios médicos que recibió. De ser necesario, asistiremos al compañero en forma legal a fin de que no deba estar peregrinando por todos la-dos. Esto nos permitirá, también, llevar una esta-dística de accidentes, para determinar los más comunes y operar sobre sus causas. Es decir, continuaremos con nuestros relevamientos en sus dos variantes: Para determinar causas de accidentes y a pedido de los compañeros.

Modificado por última vez enLunes, 04 Agosto 2014 15:20
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